


La franquicia y su desarrollo en Costa Rica. La franquicia es una exitosa fórmula de expansión de negocios, con un impacto económico y social. En los Estados Unidos entre 2001-2005 el crecimiento del sector franquicias tuvo un mayor dinamismo (economic output growth 41%) que el de empresas en general (26%), y el aumento en empleo y número de establecimientos tiene una tendencia creciente. En América Latina, Brasil y México contaron en el 2007 con 1197 y 500 redes de franquicias nacionales, 65,553 y 60,000 puntos de venta (franquiciados y propios) respectivamente, con crecimiento significativo en empresas, empleos y participación en el PIB. Es importante resaltar que en ambos países la mayoría de las franquicias fueron pequeñas o medianas empresas locales que ahora sobrepasan en número a las franquicias extranjeras. Igualmente, en Colombia a raíz del proyecto ATN/ME-9541-CO, el número de franquicias nacionales ha crecido en más de 130 en 24 meses, ya ocupando 55% del sector.
Costa Rica se caracteriza por tener una estructura empresarial del sector formal compuesta por microempresas en un 69% del total de empresas registradas; las pequeñas y medianas empresas el 29% y las grandes el 2%. Adicionalmente se reportan unas 170,000 personas asegurados por cuenta propia, muchas de ellas microempresarios de hecho. No hay estadísticas sobre la mortalidad de empresas en Costa Rica, y el estudio del Observatorio de MiPyMEs de 2007 estima una rotación del 40%, que implica que 60% de las nuevas empresas se mantienen en operación al final del primer año, y si es parecido a EEUU, cerca de 50% sobreviven al cuarto año. Una porción importante de la salida de los negocios es por desconocer las exigencias del giro del negocio. Adicionalmente, hay limitaciones de financiación e inversión en las PyMEs, pero de manera crítica para las empresas incipientes, principalmente por la falta de trayectoria, aunado a debilidades detectadas en la gestión empresarial. Se ha identificado una cultura empresarial que prefiere replicar con innovación incremental, y poco dado a buscar el crecimiento a través de la apertura a inversionistas, para no perder el control de su empresa.
Las franquicias internacionales han llegado con fuerza a Costa Rica desde los años los 70, con 95 operando en 2006, pero el desarrollo de franquicias nacionales es aún incipiente, con alrededor de 10 empresas visiblemente participando en este mecanismo, a pesar de contar con empresas de larga trayectoria en la ciudad capital. Recientemente se han instalado en el país representaciones de firmas extranjeras, principalmente mexicanas, especializadas en el desarrollo de franquicias, señal de que podría ser un mecanismo en auge. Se estima de manera muy preliminar que alrededor de 162 empresas costarricenses podrían tener conceptos de negocios “franquiciables”.
Las limitaciones al desarrollo de franquicias nacionales incluyen: i) el desconocimiento de los temas de propiedad industrial y registro de marcas y patentes para proteger el concepto y procesos del negocio; ii) la estructura actual y las debilidades en la gestión de las PyMEs, aunado a su renuencia a abrirse a inversionistas; iii) altos costos de conversión de la empresa en franquicia debido a la falta de un mercado competitivo de consultoría experimentada para cerrar brechas en la gestión y facilitar la estructuración legal, financiera y comercial de la franquicia; iv) falta de un registro de franquicias y mecanismos para facilitar la compra y venta de franquicias nacionales y fomentar su internacionalización; y; v) pocas alternativas de financiamiento, tanto para las estructuraciones corporativas como para apoyar a los franquiciados potenciales.
El Gobierno, por medio de la Promotora de Comercio Exterior, PROCOMER también se ha interesado en promover las franquicias para fomentar las exportaciones, y se espera su apoyo directo en ferias y ruedas de negocios. Adicionalmente, el Banco Popular ha iniciado con esquemas de financiamiento utilizando el Fondo de Desarrollo de las MiPyMEs, tanto crédito como garantías, que eventualmente formará parte del Sistema de Banca de Desarrollo. Otras entidades financieras reguladas, como el Banco Nacional (BN Desarrollo) y no reguladas han indicado interés en explorar la posibilidad de diferentes instrumentos financieros para estos emprendimientos, y serán patrocinadores de actividades. La Cámara de Bancos e Instituciones Financieras realizó un sondeo de los miembros para conocer el interés en el tema, cuyo resultado fue que ninguna entidad tenía productos especiales y que lo visualizaba como crédito personal o empresarial con garantías reales, fiduciarias o prendarias.
El proyecto es innovador al promover un mayor conocimiento y aplicación de la franquicia entre las PyMEs costarricenses, una herramienta probada de expansión de negocios con riesgo más controlado, hasta ahora poco reconocida y utilizada por el sector empresarial local. Con el dinamismo reconocido de las firmas extranjeras que incursionan al mercado, podría convertirse en un mecanismo de superación y supervivencia de las empresas que reflejan la cultura nacional. La Cámara de Comercio de Costa Rica a través de las cámaras subsectoriales y entidades adscritas tiene un alcance nacional, además de ser el punto de contacto y consultas sobre comercio y servicios en Costa Rica. Puede servir efectivamente para aglutinar los intereses de los franquiciantes dentro del mandato de la Cámara, y fomentar el efecto demostrativo para divulgarlo ampliamente.
El proyecto sería ejecutado por la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR), ya que las empresas principales aptas para convertirse en franquicia son de los sectores de comercio y servicio, y algunos son miembros de la Cámara. No existe una asociación específica para franquicias en Costa Rica. La Cámara es reconocida por los franquiciantes existentes como el ente que mejor puede representar este sub-grupo, hasta el momento en que hayan suficientes miembros para formar una entidad propia.
Este proyecto forma parte del Clúster de Franquicias que se presentó al Comité de Donantes del FOMIN el 21 de mayo de 2008, e incluye en su diseño las lecciones aprendidas del primer proyecto de franquicias en ejecución en Colombia, ATN/ME-9541-CO y el MIF/AT-927 en República Dominicana.